miércoles, 30 de noviembre de 2011

Sherlock(s)

Buena entrada sobre una no tan nueva figura de la pantalla.

Sherlock Holmes es, sin duda alguna, uno de los personajes de ficción más conocidos. Como pasa con otras obras literarias, como por ejemplo Los Tres Mosqueteros, las adaptaciones de las aventuras del personaje creado por sir Arthur Conan Doyle son múltiples y muy variadas, ya desde principios del siglo XX y en formatos tan distintos como series de radio, obras de teatro, películas de dibujos animados, series de televisión y varias películas.
He de admitir que apenas he leído un par de novelas de Doyle porque, si bien me encantan los libros policiacos y de intriga, el problema de las de Holmes es que, al estar contadas desde el punto de vista de Watson, el lector no puede participar en la investigación, lo descubre todo al final, cuando Holmes cuenta qué ha pasado. Y a mí lo que me gusta es intentar adivinar quién es el asesino o ladrón, qué ha pasado, descubrir pistas… jugar a ser el detective, vamos (aunque nunca he conseguido adivinar el final de una novela de Agatha Christie).
Sin embargo, las pocas adaptaciones del personaje y sus aventuras que he visto sí que me han gustado, desde El secreto de la pirámide hasta el Sherlock Holmes de Guy Ritchie, pasando por la versión de Disney, Basil, el ratón superdetective y la última, Sherlock, la serie de la BBC creada por Steven Moffat y Mark Gatiss. Cada una es distinta, intentando adaptarse a los gustos del nuevo público. 
Esto último queda bien patente en las dos últimas adaptaciones. La de Ritchie, de 2009, transforma al detective privado (Robert Downey Jr.) en una persona de acción, algo cínico, a veces insufrible, pero sin perder su ingenio y racionalidad; y al tradicionalmente rechoncho doctor Watson en el alto y apuesto Jude Law, gentleman donde los haya. La histoira se situa en la época adecauda (¡como me gusta y qué bien recreado está el Londres victoriano!), trata el tema tan en voga en aquella época del espiritismo y las logias ocultas y nos otorga una historia entretenida protagonizada por personajes con carisma pero que, si en vez de llamase Holmes y Watson se llamasen de otra forma, no cambiaría nada a la historia y la película resultaría una buena película de intriga, acción y aventuras.
La adaptación llevada a cabo por la BBC en 2010 es más arriesgada: trasladar al detective y demás personajes al Londres actual. Sí, arriesgaron, y les salió más que bien. La mini serie (tres episodios de noventa minutos cada uno) es simplemente soberbia, con dos episodios de sobresaliente (especialmente el primero, escrito por Moffat, se nota) y otro de notable. El Londres del siglo XXI me gusta tanto como el del XIX, las aventuras se inspiran libremente en algunas de Doyle (supongo que aquel que las conozca mejor que yo las disfrutará más), los diálogos son magistrales y los actores bordan sus papeles. Sherlock (Benedict Cumberbacht) es un detective consultor al que acude la policía cuando no saben qué hacer, con un caracter complicado y dificultades para relacionarse con el común de los mortales ("I'm not a psychopath, Anderson, I'm a high-functioning sociopath, do your research") y John Watson (Martin Freeman) es un médico militar recién llegado de Afganistán. Ambos actores bordan sus papeles, especialmente Cumberbacht, pero quien es un auténtico "roba-escenas" es Mark Gatiss, que intetrpreta un personaje del que nunca había oído hablar y que es casi tan fascinante como el propio Sherlock.
Ambas adaptaciones se verán continuadas, la de Ritchie, Downey y Law por Sherlock Holmes: A Game of Shadows, prevista para finales de este año; y la de la BBC por la segunda temporada, compuesta también de sólo tres episodios cuyo estreno estaba previsto para este otoño pero que se ha retrasaso hasta principios de 2012, enero, con suerte (retraso probablemente debido a que Moffat, además de ser el responsable de las dos útlimas temporadas de Doctor Who, ha sido uno de los guionistas de Las aventuras de Tintín : el secreto del Unicornio y que tanto Martin como Cumberbacht han estado implicados rodando The Hobbit, el primero siendo Bilbo Bolsón y el segundo poniendo voz al dragón Smaug). Como detalle curioso, la música de la serie recuerda a la banda sonora de la película (de Hans Zimmer, ésta), hecho no sé si intencionado o no pero que me hizo bastante gracia.
Sherlock Holmes is a great man, and some day, if we're bery very lucky, he might even be a good one (DI Lestrade)


Via: M. Serrano

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