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jueves, 29 de agosto de 2013

Parque Jurásico: 20 años después, los dinosaurios vuelven a las salas

Aviso: esta entrada es una mezcla de visión (muy) personal (entenderéis el por qué en el primer párrafo) y análisis de la película veinte años después. A pesar de ello, en lo analítico creo ser bastante objetiva, no digo que sea bueno porque me guste, si no porque, haciendo abstacción de mis gustos pesonales al volver a ver la peli, sé reconocer los valores de la misma.

Con ocasión del vigésimo aniversario, la magnífica Parque Jurásico se ha reestrenado en múltiples salas de cine en España (en la inevitable versión 3D). Porque éste es un blog serio, que si no insertaría aquí un gif que mostrase cuál es mi estado de excitación cuando supe la noticia. Excitación fue una de mis reacciones, seguda de "¿veinte años? ¿ya? Me estoy haciendo vieja..." Porque (y perdonad que me ponga algo personal) que haya estudiado lo que he estudiado y me haya aficionado al cine como lo he hecho es culpa -en parte- de Spielberg y sus dinosaurios. Recuerdo que cuando la vi por primera vez me encantó. Los dinosaurios (una combinación de CGI y muñecos animatrónicos o marionetas) parecían reales, a mi yo infantil le encantaron y en aquél momento decidí que quería ser paleontóloga, cogí todos los libros de la biblioteca pública sobre dinosaurios y me los empollé, y me tragué todos los documentales que hubo sobre dichos animales (como la magnífica -para la época- serie-documental de la BBC Caminando entre dinosaurios), los programas de making off que pasaban en la tele (de aquellas no había DVDs)... y acabé estudiando arqueología (pero eso es otra historia... y debe ser contada en otra ocasión).

La historia (basada en la novela homónima de Michael Chricton) es de sobras conocida: un rico millonario decide poner en marcha un parque de atracciones en el que las atracciones son dinosaurios recreados genéticamente gracias al ADN fosilizado en los mosquitos atrapados en ámbar y al ADN de ranas (para rellenar los huecos y completar las cadenas de ADN). Antes da abrirlo al público, los inversores piden que se haga un estudio del parque. Para ellos, el señor John Hammond () invita a un paleontólogo (), una paleobotanista (), un matemático téorico () y un abogado () (esto empieza a parecer un chiste malo), asi que sus dos nietos, a hacer una visita del parque. Como es de esperar, nada sale como estaba previsto...

La película, vista ahora, ha envejecido muy bien. Prácticamente todos los exteriores se rodaron en una isla de Hawai, llegando hasta a aprovechar una tormenta real para filmar amgunas de las escenas más memorables. Los primeros planos de los dinosaurios, ya sea de la cabeza o de las patas, son marionetas o muñecos animatrónicos, reservándose la CGI para planos de grupo o imágenes de un dinosaurio entero. de esta forma, los muñecos (muy realistas) dans tal solidez material al 'bicho' que cuando lo vemos entero, nos creemos de verdad su presencia. Esto de limitar los efectos especiales también tuvo como consecuencia el ayudar a que la película no envejeciera demasiado.

Y si hay que destacar algo, es -sin duda- la banda sonora del maestro John Williams: ya sea un viaje en helicóptero, el primer plano de los dinosaurios o una persecuciòn en jeep, los acordes del maestro acompañan la acción de manera ejemplar, sin quitarle protagonismo pero dandole más emoción. Y al salir de la sala, nos encontramos tarareando el tema principal.

Y para terminar, unos apuntes:
Me encanta este póster

-Cuentan que Spielberg hizo esta película contando con que sería un blockbuster que le permitiría compensar y financiar La lista de Schindler, ya que pensaba que iba a ser un fracaso comercial, pero aún así quería hacerla. El éxito de ambas fue una sorpresa.
-Con permiso de los dinosaurios, Jeff Goldblum es el amo de la función. No me extraña que contasen con él para la segunda parte.
-La emoción de Lex al ver que los coches van equipados con un CD interactuvo... ¿os acordáis de esos CDs? La película no habrá envejecido, pero la tecnología...
-Me sigue encantando el señor ADN. A pesar de saber que lo que explica es imposible (si lo mezclan con ADN anfibio, ¿por qué ningún dinosaurio tiene caractéristicas anfibias, a parte del hecho de cambiar de sexo para poder reproducirse? Da igual, me encanta el bichito.
-No puedo evitar el recordar esta peli cada vez que alguien come gelatina.
-Se me siguen poniendo los pelos de punta con esta escena, como la primera vez que la vi ¿a vosotros no? "Welcome to Jurassic Park"
-Me encanta que sea el T-Rex quien acaba salvándolos a todos.
-Quiero una garra de velocirraptor.


jueves, 30 de mayo de 2013

La historia de Pixar: arte y tecnología

Cómo todos los últimos jueves de mes, aquí estamos de nuevo para ofreceros nuestro reportaje mensual. Esta vez será un poco diferente. Finales de mayo equivale para muchos a exámenes, para otros, a final de carrera, con todo el trabajo y estrés que cualquiera de esas dos situaciones conlleva. Trabajo que noa ha impedido escribir un reportaje en la misma línea que los anteriores, pero como no queríamos faltar a nuestra cita mensual, pusimos las neuronas a trabajar (más) para ofreceros algo distinto pero del mismo nivel.

Hemos pensado que esta vez, en vez de trabajar nosotros, vamos a aprovechar lo que ya tenemos a nuestra disposición. Uno de los temas que siempre he querido tratar (tengo la entrada medio escrita en mi cabeza, un día la escribiré aquí también) es Pixar. Así que como introducción a esa entrada que os ofreceremos en un futuro (más o menos lejano), os dejo aquí dos enlaces para ver (en inglés) The Pixar Story, un documental de 2007 en el que se cuenta la historia de esta compañía tan singular. Con intervenciones de gente como John Lasseter, Steve Jobs, Georges Lucas, John Musker, Ed Catmull o Brad Bird, entre otros. Disfrutadlo, y ya lo comentaremos.



Art challenges technology, and technology inspires art (John Lasseter)


jueves, 25 de abril de 2013

"TV, or not TV: that is the question"

El martes pasado fue 23 de abril, día del libro, así que supongo que estaréis todos esperando que os recomendemos las mejores adaptaciones literarias, ¿no? Pero como eso ya lo han hecho todos los blogs que hablan de cine, en el reportaje mensual de Tócala otra vez, Sam hemos decidido ser originales y hablar de algo –de alguien, mejor dicho– a quién también recordamos el 23 de abril y que lleva presente en nuestras pantallas desde los comienzos mismos del cine: William Shakespeare*.

File:Shakespeare.jpgEl número de veces que se ha usado una obra de Shakespeare para crear una serie o una película (sin olvidarnos de las óperas o los ballets derivados de sus obras) es inmenso, por lo que cabría  preguntarse el por qué de su éxito. Una de las razones debe ser la universalidad de su obra. Siendo obras de teatro de época, los temas tratados en muchos dramas son temas universales (venganzas, dudas, celos, ambición), mientras que las comedias ligeras siempre son bien acogidas por el gran público. Otra es la gran tradición teatral de los ingleses y eso que podríamos llamar su "orgullo cultural". A veces parece que lleven a Shakespeare en la sangre, e interpretar un gran papel del Bardo es un paso importante en la carrera dramática de todo actor inglés. No olvidemos que muchos de los actores de cine o televisión ingleses se han formado en el mundo del teatro, y que muchos de ellos compaginan ambas carreras durante toda su trayectoria profesional.



jueves, 28 de marzo de 2013

La compañía Easy, doce años después

Hace unos doce años la HBO estrenó una de las miniseries más exitosas de la pequeña pantalla, de la que ya he comentado por aquí las virtudes. Estoy hablando de Hermanos de sangre.

La primera vez que ví esta serie, no tenía la 'cultura seriéfila' que tengo ahora. De cine sí que tenía algo de cultura, de series, poca. Ver la serie diez años más tarde, habiendo visto más series y películas y –sobre todo– habiéndome interesado más en el tema, hace que la experiencia sea muy diferente. Cuando se estrenó la serie, los actores eran casi todos unos desconocidos y, de hecho, para muchos fue un debut en el mundillo; y muchos de ellos se han quedado en ese mundillo de las series, con más o menos éxito. Seguro que a los aficionados a las series os habrá pasado el ver un actor en una serie y saber que os suena de algo pero no saber de qué. La probabilidades de que, al buscarlo en IMDb salga que ha participado en Hermanos de sangre son más altas de lo que pueden parecer. Sirva como ejemplo este repaso no exhaustivo (se basa sobre todo en mi experiencia personal) de alguno de los actores que han pasado por la Easy. Los hay que no han cambiado y los hay que, doce años más tarde, están casi irreconocibles.

El más reconocible en 2001 era David Schwimmer, el Ross de Friends, que en la serie era el desagradable Capitán Sobel.

El "corazón" de la serie era el teniente Winters, interpretado por el entonces desconocido Damian Lewis. La serie fue lo que le propulsó a la primera plana, primera plana que ahora se ha ganado a pulso (junto con algún que otro premio) gracias a su gran trabajo en Homeland.

Sobel & Winters





Lewis también protagonizó la serie Life, en la que coincidió con Michael Cudlitz en tres episodios,  y que ahora mismo protagoniza Southland. En Hermanos de sangre era el sargento 'Bull' Randleman.

Kirk Acevedo interpretaba al sargento Joseph Toye, pero para mi siempre será el agente Charlie de Fringe.

En Capitán América encontramos a dos veteranos de la compañía Easy: Neal McDonough, el teniente 'Buck' Compton, que también ha aparecido en la película Miniority Report o en la tercera temporada de Justified; y Dominic Cooper, que poco a poco se está haciendo un hueco en Hollywood.

Randelman, Toye & Compton
Me llevé una gran sorpresa cuando vi a Simon Pegg entregando una carta a Winters en el segundo episodio de Hermanos de sangre. El actor británico, conocido por papeles más cómicos o "frikis", volverá a nuestras salas de cine en breves con Star Trek into Darkness.

Uno de los personajes más misteriosos de la primera temporada de Once Upon a Time fue ese misterioso motero interpretado por Eion Bailey que llega a Storybrooke a mitad de temporada, ¿quién era? Yo lo supe en cuanto lo vi: era Webster, ese soldado que sabía dónde había nacido Van Gogh.

Allington (Cooper), Evans (Pegg) & Webster
Liebgott, con su puntín de mala leche y cabreo fácil, siempre me cayó bien. A Ross McCall lo volví a ver haciendo de malo en White Collar.

Otro que pasó de bueno a malo fue Andrew Scott. El Moriarty de Sherlock fue el soldado Hall, un paracaidista del día D.

¿Sabías que la última némesis cinematográfica de Batman también pasó por la serie? Antes de que Nolan lo fichara, Tom Hardy apareció en dos episodios de Hermanos de sangre interpretando al soldado Janovec. Fue su primer papel en la industria (según IMDb).


Hall, Liebgott & Janovec
De la pequeña a la gran pantalla también han saltado dos de los actores que han estado más de moda en los últimos tiempos y que compartieron protagonismo en X-Men First Class: Michael Fassbender y James McAvoy pasaron ambos por la Easy, aunque no con la misma suerte. El primero interpretó al sargento Christenson y el segundo al soldado de reemplazo Miller.

El soldado Blithe fue interpretado por Marc Warren, un actor británico que compartió pantalla con McAvoy en la mini-serie birtánica State of Play y en la película Wanted. Aunque ambos aparecen en Hermanos de sangre, no salen en los mismos capítulos.

Christenson, Miller & Blithe
Tres que tuve que buscar en IMDb porque veía que me sonaban en otros papeles y no sabía de qué fueron Scott Grimes cuando lo vi en Robin Hood, Dexter Fletcher, visto en papeles muy secundarios en Stardust y Misfits y Richard Speight Jr., visto en Supernatural, los sargentos Malarkey, Martin y Muck respectivamente.

Martin, Malarkey & Muck

miércoles, 30 de enero de 2013

Superhéroes: del papel a la pantalla

En primer lugar, quiero dejar claro una cosa: me encantan las películas de superhéroes, pero soy una ignorante en lo que respecta a los cómics en los que se basan. Salvo los cómics de El Fantasma, uno de los superhéroes menos conocidos en Europa, apenas he leído algunos de X-Men y Spider-Man. Siendo como soy, si hubiese nacido en América (los superhéroes son a la cultura americana lo que Zeus y compañía eran a los griegos, una mitología cultural que se ha extendido desde su lugar de origen al resto de civilizaciones que comparten su cultura e influencia), seguramente hubiese leído muchos cómics más, pero como la realidad es muy distinta, he de conformarme con las películas, las series y los pócos volúmenes de comic americano de la biblioteca pública local.

A pesar de esta ignorancia, si sé que prácticamente todos los superhéroes que desde hace más o menos una década inundan nuestras pantallas tienen dos orígenes: Marvel Comics, fundada como Timely Comic en 1939 y que no se llamó Marvel Comics hasta 1961, cuando editó la primera aventura de Los 4 Fantásticos; o DC Comics, que nació domo National Allied Publications en 1934 y que no adoptó definitivamente su nombre actual hasta 1977. Actualmente, ambas compañías dominan el 80% del mercado del cómic americano.